El FMI advierte a los países de que "las deudas no desaparecen ni cuando los tipos son muy bajos"

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha asegurado que "las deudas no desaparecen" en referencia a los comentarios vertidos desde Italia sobre la posibilidad de que se condone las deudas contraídas por los gobiernos para hacer frente a la pandemia, subrayando que la mejor forma de facilitar el servicio de las obligaciones es impulsar el crecimiento. "Las deudas no desaparecen, incluso cuando su coste es muy bajo, incluso cuando el servicio es a tipos excepcionalmente bajos", ha señalado la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, para quien el incremento de la deuda pública a raíz de la pandemia debe abordarse de manera prudente.

"Siempre es mejor hacerlo sobre la base del crecimiento, que permite elevar los ingresos, de las empresas, de las personas, incrementando la capacidad de servicio de la deuda", ha apuntado tras la presentación de las conclusiones del informe 'Artículo IV' sobre la eurozona, destacando el impulso que puede inyectar el paquete de estímulos pactado en la UE. "Imaginen que Europa invirtiera decisivamente en conocimiento, digitalización o economía verde, que generan empleos bien pagados y crecimiento. Una doble victoria para las próximas generaciones al evitar la crisis climática y ofrecer capacidad para el servicio de la deuda", ha defendido.

Asimismo, la directora del FMI ha señalado que el mandato del BCE no incluye la posibilidad de que el banco central condone la deuda de los países y esto requeriría un cambio en los tratados, algo que Georgieva no considera fácil, mientras que ha defendido la actuación del BCE al hacer muy asequible para todos los países la capacidad de financiarse. La cancelación de la deuda pública contraída por los Estados como consecuencia de las medidas de apoyo a la economía desplegadas durante la pandemia fue puesta sobre la mesa la semana pasada por Riccardo Fraccaro, subsecretario del gabinete del Gobierno de Italia y uno de los asesores más próximos a Giuseppe Conte, primer ministro del país transalpino.

En declaraciones a Bloomberg, Fraccaro planteaba que la política monetaria debe apoyar a las políticas fiscales expansivas de los Estados miembros de todas las formas posibles, lo que podría incluir la posibilidad de "cancelar los bonos soberanos comprados durante la pandemia o extender perpetuamente su vencimiento". Por otro lado, la segunda ola de contagios en los países de la eurozona supone un "considerable riesgo" para la evolución de sus economías y obligará a adoptar nuevos estímulos para impulsar la recuperación, según ha advertido el FMI.

El organismo que dirige Kristalina Georgieva subraya en su documento que las políticas fiscales nacionales, que hasta ahora han sido "una defensa vital contra la pandemia", necesitarán "dar un amplio apoyo durante un tiempo más largo del previsto inicialmente". En su informe Artículo IV sobre la eurozona, el FMI advierte de que retirar el apoyo ya aprobado "demasiado pronto" corre el riesgo de "hacer descarrilar la recuperación", al tiempo que añade que los nuevos estímulos "deberían dar prioridad a los hogares más afectados por la crisis y las empresas que tengan más posibilidades de ser viables tras la pandemia".

(Expansión, 01-12-2020)